miércoles, 19 de octubre de 2011

Las maracas


Que si, que si, que parece que en lugar de micro, lleve una maraca. Las maracas son como los pantalones, de dos en dos, que lo otro sería tontería. Dos pantalones 30 euros, o lo que sea la oferta, o sea, cuatro patas o dos, y así echas la tarde con el acertijo.

Los Stone Roses vuelven, aunque yo creo que nunca se fueron, al menos para el aficionado, porque lo normal es volver siempre. Después de su flamante debut, su flamante segundo disco -por mucho que la crítica lo despellejase mayormente- y luego las cenizas del olvido. Pero entre las cenizas quedaron sus brasas.

Me llevo un alegrón al enterarme de que volverán, al menos para una gira. Pues bien, oye. Y por si alguien no ha oído, que escuche:



Y por si a alguien le apetece más, que le de a este linc y podrá escuchar el sugerente Cara B de EsRadio que le dedicaron a este grupo. Y de ahí a los discos, y después, nos vemos en algún concierto.

domingo, 9 de octubre de 2011

Las vacas del pueblo ya se han escapau...

Riau, riau.

No se si será el acontecimento musical de la década, proque para eso ya están las pedorras tipo Beyoncé y tal. La cuestión es que para un floydiano de pro -que le sigue debiendo a Macías lo suyo- la reedición de tres de los grandes discos (¿los mejores? eso es otro cantar) de Pink Floyd con abundante material inédito o expirata es una noticia de oro.
Pero para muestra un botón. Lo Pink Floyd aliens nos invaden.

Se les ha visto en Madrid



En Lisboa



En Barcelona



En Londres



En Roma



En Berlín



En Seattle



Y en Battersea, claro



jueves, 22 de septiembre de 2011

Momias metalizadas

Ay Metallica, lo que me gusta a mi Metallica. Y lo que me relaja, que la gente no me cree que me he echado mis buenas siestas con Metallica y Megadeth de fondo. Cosas que tiene uno.
Oigo un comentario malvado y muy poco original a propósito de un disco que andan componiendo Metallica y Lou Reed. El abuelete de la Velvet -la Velvet me tuesta, qué le vamos a hacer- rodeado de los metalicorros es toda una imagen.
Por ejemplo:



Ya han publicado un anticipo. Se trata de una especie de recreaciones poéticas basada en un texto de un expresionista alemán. Por lo que suena, parece que Lou Reed recita -porque cantar, en fin, ya sabemos como son los cantautores guapos de su generación- mientras Metallica le sacude los vatios. A mi me suena muy bien.
Verbigracia.



Total, que esto es lo que hay. A la vejez, viruelas, que entre Mick Jagger del otro día, las momias de hoy, los Floyds que se reeditan la semana que viene y Peter Gabriel que publica en octubre, estamos de fiesta en el geriátrico del rock. Y lo bien que me lo paso.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Enamorado de la moda juvenil

Pero no, no va de Radio Futura.

Va de dos canciones y dos estilos, el tiempo y hasta el espacio.
Comenzamos por el primero.
Un tipo que es capaz de arrearse a sus, no se, ochenta añazos, esos calcetines de estrellas merece que nos quitemos la boina de inmediato y le rindamos los honores pertinentes. John Lee Hooker no cantaba, lamentaba las canciones y hacía del tórrido blues algo seis pueblos más allá. Y Santana, que más que un tío es un sonido, las guitarras de Santana suenan sólo como Santana, dándole la vez. Bueno, bueno.



Luego está esto. Se trata de un supergrupo de esos que a veces hacen los roqueros. Esto suele ser porque o van muy mal de pasta o porque van muy bien. Si es que van mal, lo hacen para lo de la hipoteca y los libros de los churumbeles. Si les sobra, lo hacen para divertirse. Como los Rolling, más o menos.
Bueno, que con ese cartelón de figuranta que hasta la niña que canta está que quita el hipo, que el abuelo se nos arre un milrayas fucsia es de tenerlos muy bien puestos. Yo creo que nunca había estado más como el feo de los Calatrava. Perdón, el feo no, el más feo aún. Pero oye, s eles ve una cara de pasarlo tan rematadamente bien que le dan gana a uno hasta de tatuarse los muslos. Ay, la pasión musical.


martes, 16 de agosto de 2011

Aromas vaticanos

Como cuando vienen las visitas, uno se esmera un poco y le pega un baldeo a la casa, repasa los rincones y tal, le pongo a la Sala Noble hoy un par de músicas que seguro le agradarán a nuestro querido Benedicto XVI.
Además de Papa, sabio, fantástico maestro y buena gente, resulta que es un melómano de tomo y lomo. La gente se tomó a chusco lo del ipod ese que le regalaron los pelotas de Apple. Un listillo dirá que si uno es un apasionado, vinilo y tal, fuera botonicos. Yo me imagino al Papa aprovechando algún ratillo suelto para escuchar mçusica, sin molestar y concentrado. Según cuentan una de sus aficiones es tocar el piano y que encima debe de ser bastante bueno.

Lo cual que ha sido fácil.

He encontrado el coro de Bach de la Cantata 84 interpretado por una tropa, segun la letra adaptada al castellano por Taulé. El pater en la parroquia nos la coloca una vez al mes y a mi me parece emocionante. La Salve más, vale, pero esta, tiene tela. El pater es muy cantarín y eso se agradece, lo de rezar dos veces y tal. Yo sería muy de gospel, peor no por la fanfarria, que también, sino porque eleva hasta al que tiene una oreja enfrente de otra.



Y como estamos que echamos la casa por la ventana, pues otra más. Esta vez es una pasiçón personal y española. Aunque la canten unos británicos. Yo es que escribo el:nombre y ya tengo la piel de gallina: Tomás Luis de Victoria. Este es un trocito del O Magnum Misterium interpretado por The Sixteen, que son más buenos que un pan. Caja Madrid está haciendo una encomiable labor de patrocinio para la regrabación del legado de Tomas Luis de Victoria que no tiene desperdicio. Lo interpreta mucho y muy bien estos, The Sixteen, y por aquí un conjunto que tampoco tiene desperdicio, Al Ayre Español. Pues nada, que para todos los visitantes y presentes, un par de piezas con aromas cuasi vaticanos.




sábado, 23 de julio de 2011

Pasodoble

Hace la tira y media, los dinosaurios no es que caminasen, es que tenían apartamentos en Torrevieja, Alicante, cuando en la tele echaban un programa que se llamaba Si yo fuera presidente. Lo dirigía Tola. Cuando a un tío se le conoce por el apellido o por un trozo, es que es muy importante. Tola era Tola y todo el mundo lo sabía. Luego se murió en plan prematuro y hoy ya nadie sabe quién era ese tío. Lo de siempre, en fin.
En su programa había entrevistas ácidas, comentarios mordaces, puñaladitas en la riñonada, música rara y estaba Carmen Maura de jovencita y con peinados de ondas imposibles. Luego estaba la Edad de Oro y todo aquello. en fin.
Por allí deambulaba Patxinguer Z y su santa, que era de mucho reír, Sabina de cuando reaterrizaba por aquí, pero ya se sabe cómo se olvida el comienzo cuando pillas poltrona y un espectacularmente raro Albero Pérez.

Después me aficioné a su estupendísimo programa en Radio · llamado Corazón loco. Alberto Pérez nos traía el eco de la música del otro lado del mar. El cénit de cada edición era una canción de Machín y otra de Gardel, seguiditas, increíbles. Luego él hacía la sección de discos dedicados, y tocaba en directo, con su guitarra Ansiedad o la que le pidiesen. Esto era los domingos por la tarde, y todo terminaba con el son de la nostalgia y de las orquestas, de los correos en los mares del sur y Xavier Cugat dirigiendo un mambo.

Qué mejor que un pasodoble para un mes taurino, primaveral y nostálgico. Alberto Pérez y sus coreografías imposibles, hace falta valor ha-ce-fal-tavalor para vestir semejante traje blanco y tan poco edificante pajaritas, que, no se por qué, me terminan recordando a Battiato.

La vida de nuestros héroes.

jueves, 7 de julio de 2011

El de verde

En la tele, el de verde.
Lo normal en San Fermín, que el de verde salga en la tele. Pero es que hoy, día de San Fermín, le han entrevistado tras el encierro. Ha contado que ya es corredor mayor de edad, dieciocho años, y que tiene tres o cuatro camisetas. Yo siempre le veo muy pulcro.
Viva el de verde.



El vídeo es largo, largo. Si me empeño, igual lo recorto, para ir a la sustancia, que está tirando hacia el final, como si dijéramos.