Estaba escuchando de fondo a Stephen Stills, que es uno de cuando Crosby, Stills y Nash y luego Young, pero ese es un tema que yo he tocado más bien poco. David Gilmour los rescató para echarle una mano con los coros en su disco aquel de hace tan poco, pero que ya es tanto. Luego les invitó, a Stills, a Nash y a Crosby a hacer coros en varios conciertos de la gira que no le trajo por España, ay.
Hoy, en la parroquia se leía y se cantaba ese salmo tan oído, peor tan poco escuchado del rebaño por la cañada tenebrosa: Como hay Pastor, no hemos de temer nada. Para el Animals, los Floyd usaban una versión de ese salmo, pero al final la descartaron, me parece. Se oye a Mason muy distorsionado. Qué gran disco. Que hermosísimo salmo.
Se le ve regular, pero no encuentro nada mejor. De todos modos, se ve, y es muy bueno.
Y Stills, muy bien también. Lo que une las cosas es que escucho al Stills tocando en el Sheperd's Bush de Londres, que ha de ser un sitio chulísimo. Y quien no se lo crea, que escuche.
Liz no fue tan fatal como Lauren, cuando fumaba entre detectives de mala vida. Liz no hizo temblar como Ava a los barones deaquél Mónaco de cuchufleta o a aquellos pamploneses de boinas azules. Liz no se contoneó como Marylin demostrando que la ley de la gravedad no es tan grave como la pintan. Liz no tenía un apartamento de lágrimas y de desolaciçon a lo garçon.
Pero, ay los ojos de Liz. Y es que esos ojos sólo dejan impasibles a un muerto, pero muy muerto.
Es lo primero que he pillado. Los dos guapos más guapos en una peli que yo no se cómo no derrretía los tubos catódicos, aquella antigualla, no se si me explico.
Esto era que uno se pone a indagar y hay poco. Pero es que así está la cosa discográfica, que ya que hay concierto, pon una mesa, un chiringuito y véndenos allí hasta pegatinas, tió, ay, qué pocas ganas. Este es el Capullo de Jerez en el programa del Loco de la Colina, que ahora se llama de otra forma creo, y que hace entrevistas de esas que o andas atento o te traspones, qué plomo el tío.
Oigo por ahí que el Capullo estuvo en un Espárrago Rock. Antes de Morente y LAgartija Nick, o Los Planetas o algunos de los pijoindis, que de todo hay entre las pulgas. Que salió el tío y empezó a pegar voces. Y yo me imagino la cara de los escoceses tajados, las jipis ombligueras, los de Suede y los de Pavement, los guays de los MondoSonoros de cada evento, y el cantando esas cosas que canta, que se tenían que quedar a cuadros. Olé mis punquis, dicen que decía, y los otros, que terminaron llamándole el yimijendris del flamenco.
A ver cuántos yimijendrises se atreven a darle al café con leche de la madrugada u sacarse unos cantitos tan chuilos como estos.
Tanta tecnología, tanta tecnología y al final los apañamos con la primera traperada que nos ponen por delante. O sea, que los brasas de la efnac te intentan vender unas teles modernas y flaquitas con elecedés o bombillicas, que cuestan una pasada de eurazos y con gafas. Tresdé. Oiga, que yo las gafas las llevo de serie, que soy miopón. Deje, deje, no sea antiguo, bueno, te lo dicen de tú, que son pulgosos y modernos, que con esta supertele le verá en tresdé los juanetes a Iniesta o algún tipejo de esos y las chichas a Beyoncé o alguna macizorra de esas.
Ya, pero me digo yo, ¿y tanta pijada para luego reirnos las tripas con el yutup. El yutup es una castaña, pero para esta sala noble va de perlas, o sea. En el otro lado le doy a Los Delinqüentes. Y para ilustrar pego esto.
Como veréis si le dáis al asunto,el tío del móvil es, más que tresdé, temblorosón. Y oye, tragamos y sin gafas. De las otras, que yo, a estas alturas, sin lupas, aún me comería más letras.
Interpretan Kick off, de Violent Femmes, que es un pedazo de canción de cuando éramos punquis pero con desodorante. Ay, qúe canción y qué historias. La última, un tío en gayumbos, en Bolonia, que meneaba las lorzas al son de su trepidancia (ay, no se, mola el palabro) con vistas a los turistilals que por allí le sacudíamos a la cerveza fresquita. Ay forza Italia, Violent Femmes y Los Delinqüentes. Y Tomasito y el Capullo de Jerez y Remedios Amaya y Bob Dylan. Y la cerveza. Peroni, prego.
Bueno, esto era un grupo que no era un grupo. Porque Boney M, amigos era una trola como un piano. Ay, qué horror, lo que se descubre a estas alturas del telediario. Tres mulatazas de quitar el hipo, un poco -o bastante- grimosas, que se contoneaban mientras hacían pleibac y hacían como si atizasen al negro del pelucón que -ese si- daba un repelús de cuidado. En Pamplona decían de ese tipo de especímen que "da p'atrás". No se puede ser más gráfico: cuando algo te da p'atrás, es que no hay manera, o sea.
Pues eran tres fantasmas que cantaban de mentirijillas, se movían y daban ambientillo, pero grupo, grupo no eran. SI acaso, cuatro actores de un productor que se la sabía larga. Lo que no se yo es quién les perpetraría las canciones, porque alguna buena tenían, poero aquella que decía Fernando en el estribillo sólo la superaron los ñoñocursis de Abba y su Chiquita, que me da p'atrás hasta escribirlo. ¿A que me habéis entendido? Digo, que era un experimento de música hecho por unos productores alemanes, bueno, en fin, que cuando se ponen, nos arrasan Europa, o al menos las pistas., Lo que no se yo es si sería casual o fue un gol que les metió el de las letras, pero su archiconocida Rivers of Babylon es, en realidad, una versión de un salmo. En concreto el 137, que dice así:
LAMENTACIÓN DE LOS ISRAELITAS EN EL EXILIO
Nostalgia de Jerusalén
1 Junto a los ríos de Babilonia, nos sentábamos a llorar, acordándonos de Sión.
2 En los sauces de las orillas teníamos colgadas nuestras cítaras.
3 Allí nuestros carceleros nos pedían cantos, y nuestros opresores, alegría: "¡Canten para nosotros un canto de Sión!".
4 ¿Cómo podíamos cantar un canto del Señor en tierra extranjera?
5 Si me olvidara de ti, Jerusalén, que se paralice mi mano derecha; 6 que la lengua se me pegue al paladar si no me acordara de ti, si no pusiera a Jerusalén por encima de todas mis alegrías.
Imprecación contra los enemigos de Israel
7 Recuerda, Señor, contra los edomitas, el día de Jerusalén, cuando ellos decían: "¡Arrásenla! ¡Arrasen hasta sus cimientos!".
8 ¡Ciudad de Babilonia, la devastadora, feliz el que te devuelva el mal que nos hiciste!
9 ¡Feliz el que tome a tus hijos y los estrelle contra las rocas!
En lugar de poneros a los grimosos de Boney M, os pongo una versión de Sublime, un grupo californiano poco conocido en España y que terminó como el rosario de la Aurora, tras el prematuro fallecimiento de su cantante. Conocí su música a través del primer disco que nos pasó a Gabriel y a mi un colgado que decía que les conocia. Escuchad esto,es de unos amigos, tíos, hey... Menuda tropa, peor eso me lo guardo para otro capítulo.
Oigo, en lo de Matías, pero sin Matías, que la ha espichado el falso cantante de Boney M. De verdad de la buena que estoy escribiendo esto cuando ha saltado la noticia, vaya mal fario. Fueron imperdonables Fernando y la del Lute (qué cuajo, una canción al Lute, ese miserable de tío, otro que da p'atrás), pero tenía su gracia verle hacer expresión corporal retorciéndose al lado de las otras lagartonas, pelo en pecho y afropelucón. Mira, en el fondo, caía bien. Descanse en paz, vaya.
PD: La hermosura de la nostalgia y la dureza de una venganza deseada aparecen en este salmo. Para leer un comentario interesante, pinchad aquí.
Bueno, para que se vea cómo se lo curran los nuestros, redoble de tambor, rataplán, rataplán, que desde Navarra nos piden que tiremos de la cuerda. O que echemos un cable. O así.
Por cierto, salta a la vista la historia del guaperas del Capellán, que causaba furor. No en vano, un floydiano de pro.
Es motivo de honda satisfacción en estas fechas tan señaladas, llegar desde aquí a todos vuestros hogares , para compartir un rato de balance en estos tiempos tan agitados. Mi familia y yo hemos disfrutado con todos vosotros de muchos buenos ratos y de algunos no tan estupendos, pero así son las cosas y así hemos tratado de contarlas. No quiero dejar pasar la ocasión de saludar a todos nuestros compatriotas y amigos que están lejos de nuestras fronteras llevando a cabo sus particulares misiones y su peregrinar por este valle de lagrimas.
Y como es tiempo de buenas nuevas, qué mejor voz que la del rey, con perdón de Frankie, para traérnoslas. Con todos vosotros, en esta sala, más noble que nunca, Su Majestad, el Rey.